Introducción

Los hidratos de carbono de la alimentación pueden dividirse en potencialmente digeribles por enzimas presentes en la saliva, estómago, e intestino (o absorbibles sin digestión), y no digeribles. Los ejemplos de los primeros son lactulosa, sucrosa, oligosacáridos de la leche humana, y almidón de las verduras. Las fibras de la alimentación encontradas en los cereales, verduras y frutas, y los fructooligosacáridos como la inulina, presentes en ciertas verduras y alimentos procesados (Por ejemplo, postres), no son digeribles. La lactosa puede ser parcialmente digerible en los lactantes pretérmino, y en cierto grado en los lactantes de término y los niños mayores y adultos que no tienen ascendencia del norte de Europa. Los oligosacáridos de la leche humana son poco digeridos y solamente 10% del almidón de las verduras no se digiere. Los hidratos de carbono que no son digeridos y llegan al colon sufren fermentación bacteriana en gases parcialmente absorbidos como hidrógeno y metano, y en ácidos grasos de cadena corta (AGCC) como butirato, que son absorbidos de manera eficiente en el colon. Se ha informado que el butirato tiene múltiples efectos sobre la transcripción de genes de las células de mamíferos, la síntesis de proteínas, y la proliferación y apoptosis celular. Además de ser una fuente de sustratos para la producción de compuestos como el butirato, los hidratos de carbono fermentables pueden también alterar la composición de la microflora colónica (efectos prebióticos), lo que puede modificar el riesgo de enfermedades así como tener múltiples efectos potenciales sobre la función celular de los mamíferos a través de las propiedades en gran parte no estudiadas de las proteínas bacterianas. Ciertos hidratos de carbono, como la fibra de la alimentación, los oligosacáridos de la leche humana y la inulina, tienen efectos sobre las  funciones celulares, independientemente de su valor nutritivo. Estos alimentos funcionales (y “disfuncionales”) pueden modificar el riesgo de diabetes tipo 2, cáncer del colon, estreñimiento, enfermedad inflamatoria intestinal y la infección entérica.