Panorama general
Cuadros

Precauciones teóricas y prácticas adicionales, y precauciones respecto a la nutrición con vitaminas y oligoelementos

Cuadro 3. Interacciones seleccionadas entre los nutrimentos de importancia en la nutrición pediátrica
Interacciones vitamina-vitamina

Vitamina E–vitamina A

Vitamina A–vitamina D


Folato–vitamina B
12



Hay un mutuo antagonismo entre estas dos vitaminas

El consumo excesivo de vitamina A preformada puede antagonizar la acción de la vitamina D

El exceso de consumo enmascara las manifestaciones hematológicas de la deficiencia de vitamina B12

Interacción Vitaminas–Elementos
Vitamina D–calcio


Vitamina C–hierro


Vitamina E–selenio

Vitamina A–yodo


Vitamina A–hierro


Riboflavina–hierro


Funcionan sinérgicamente para asegurar el nivel apropiado de la acumulación mineral en el hueso.

Aumentan la absorción de hierro de las verduras en la  alimentación

Funcionan sinérgicamente para cubrir la protección antioxidante de la membrana y las zonas citosólicas de las células

La deficiencia de vitamina A concomitante con deficiencia importante de yodo aumenta el tamaño del bocio pero previene el hipotiroidismo

Se requiere vitamina A en cantidades adecuadas para la eficiencia hematopoyética de la incorporación del hierro en los glóbulos rojos

Se requiere riboflavina en cantidades adecuadas para la eficiencia
hematopoyética de la incorporación del hierro en los glóbulos rojos

Interacción elemento-elemento 
Hierro–zinc

Calcio–hierro


Calcio–fósforo


Yodo–selenio


El hierro y el zinc ejercen una interacción mutua competitiva por sitios de absorción intestinal

El calcio interfiere con la absorción de hierro inorgánico y de heme de la alimentación

Tanto el consumo inadecuado como excesivo de fósforo altera la regulación homeostática del calcio en la circulación

La deficiencia de selenio en combinación con la deficiencia de yodo puede requerirse para el fenotipo del bocio hipotiroideo (mixedematoso)

Cuadro 4. Lista de algunas asociaciones paradójicas pertinentes y precauciones relacionadas con la exposición alimentaria a los micronutrimentos.
Los niveles superiores tolerables de zinc en los niños que empiezan a caminar y en los preescolares pueden ser demasiado bajos, ya que son menores de las cantidades promedio de zinc consumidas por niños aparentemente sanos en Estados Unidos
El ideal tradicional es que todos los miembros de una unidad familiar compartan la mayoría de alimentos como una familia. Sin embargo, el nivel superior tolerable de vitamina A preformada para los niños menores de 6 años es menor de la ingestión diaria recomendada de vitamina A total para las mujeres embarazadas o en la lactancia en la misma casa
La ingestión diaria recomendada actualmente para la vitamina D, especialmente para los adolescentes y los individuos de grupos étnicos con piel oscura que viven en latitudes templadas como Europa, Norteamérica, y Australia del sur, puede no ser suficiente para mantener los niveles circulantes protectores de la vitamina. Los dermatólogos y nutriólogos pediatras están en confrontación respecto a la exposición al sol. La comunidad de dermatología recomienda protección máxima con filtro solar para evitar daño a la piel y el riesgo de neoplasias, en tanto que para maximizar la formación de vitamina D en la piel en latitudes templadas se recomienda no evitar por completo los rayos solares
Una espiral hacia arriba de enriquecimiento dirigido por el mercado, con múltiples fabricantes agregando micronutrimentos para hacer sus productos más atractivos y “nutritivos” corre el riesgo de proporcionar varias veces las cantidades diarias recomendadas de algunas vitaminas a los niños que consumen estos productos
El enriquecimiento de ácido fólico es obligatorio en muchos países para la prevención de defectos del tubo neural en el embarazo de mujeres susceptibles. Este consumo mayor de ácido fólico tiene beneficios adicionales para los adultos para la prevención de accidentes cerebrovasculares y enfermedades vasculares. Sin embargo, para los adultos con cambios displásicos bien establecidos en la mucosa del intestino grueso, la exposición mayor a ácido fólico acelera la progresión a cáncer colorrectal. No se conocen actualmente las implicaciones de estos — benéficos y perjudiciales — efectos para la población pediátrica
Se está acumulando evidencia epidemiológica de que el consumo de vitamina A preformada de fuentes animales y enriquecimiento debilita la mineralización del hueso. El grado e importancia de este proceso en la infancia merece atención e investigación